No son periodistas, pero tienen lectores. No tienen línea editorial, pero escriben sus opiniones. No tienen porqué saber de todo porque escriben de lo que les interesa. Son libres. Mucho. Sí, son los bloggers.
Me cuenta una amiga que hace poco asistió a un curso sobre salas de prensa 2.0 (tema que da para un laaaarga serie de posts, por cierto) donde Fernando Tellado habló sobre las nuevas herramientas de comunicación que demanda esta comunidad y cómo adaptar las notas de prensa tradicionales para que no acaben en la papelera.
Mientras que para la empresa o agencia, una nota de prensa es sinónimo de lanzamiento de producto, una herramienta de trabajo diario obligatoria, que tiene que tener la mayor difusión y contener información. Para un blogger significa información sobre productos, oportunidad para acceder información pero también…SPAM. Los bloggers se han convertido en prescriptores de información, líderes de opinión y piezas clave en el networking de una sociedad que ya no puede quitarse la coletilla de 2.0.
Conclusión, a los bloggers hay que mimarlos. Ahí van algunos consejos para que las notas no terminen en la papelera o en la carpeta de correo basura:
-Al blogger se le pide permiso para enviarle información.
-El contenido tiene que ser personalizado, ajustado a sus intereses.
-La nota debe ser interactiva y proporcionar recursos (vídeos, fotos, links, datos adicionales), no solo información para copiar y pegar.
-Hay que primar la exclusividad, la primicia y la usabilidad
-El blogger disfruta preparando sus posts, envía información clara y atractiva que también le haga disfrutar.




Muy buena reflexión María. Es tiempo de “reeducación”…no sólo para dirigirte al blogger sino al público en general. Pensemos que nos gusta que nos cuenten y así lo contaremos mejor.