Con la llegada de las redes sociales nos hemos dado cuenta de que hay que ser claro, conciso y directo. Utilizar un lenguaje correcto y a la vez tener claro hacia dónde queremos enfocarlo. Limitado, en el sentido que existen unos caracteres que obligan a no dar vueltas sobre el tema y simplemente ser directos. En definitiva la pesadilla del abogado.
Twitter (140 caracteres) es un claro ejemplo y ha llegado a modificarlo por completo. Es una buena noticia para todos esos consumidores que quieren ver la verdadera faceta de las empresas, compañías…

Es la hora de abandonar el lenguaje oficial, estandarizado. Es la forma perfecta de llegar al consumidor, un claro ejemplo es el caso del Twitter de Dell gracias al cual la empresa a conseguido buenos beneficios a raíz de sus visitas este año.



